FINES E HISTORIA

san JoséFINES

Honrar cada día del año al Patriarca San José y pedirle:

  • Para las familias: la paz.
  • Para los jóvenes: acierto en la elección de estado.
  • Para los agonizantes de cada día: la salvación.

HISTORIA

El P. Clemente Leygues, Clérigo de San Viator, tenía gran devoción a San José.

La mayoría de los Colegios de los Clérigos de San Viator se ponían bajo su advocación: San José de Vitoria, San José de Basauri, San José de Mondragón, San José de Escoriaza, San José de Sopuerta… Muchos nos llamaban entonces “los Hermanos de San José”. ¿De dónde y por qué esta prioridad a San José en la identificación de nuestras obras?

La explicación, tal vez no única, pero sin duda importante, estaba en el impacto que en esos años estaba haciendo en la Congregación la “Obra del Culto perpetuo a San José” instaurada en el Santuario de San José de Otterburne en el Manitoba canadiense. Allí en 1909 el H. Gareau c.s.v. establece en el Colegio San José para huérfanos la “Obra de los agonizantes”, cuyos Estatutos aprueba el Obispo de San Bonifacio. Su objetivo era orar y ofrecer misas cada día por los agonizantes. La Obra fue asumida como misión viatoriana, primero por el Consejo provincial de Montreal en octubre de 1910 y un mes después por el Consejo general de la Congregación.

En 1907 S.S. Pio X, muy sensible a la situación de los agonizantes, había dirigido a todos los sacerdotes una carta en la que les anima a ofrecer el sacrificio de la misa con esta intención, y el 17 de febrero de 1913 erige en la Iglesia del Tránsito de San José en Roma la “Archicofradía de la muerte de San José” para rogar por los agonizantes y le da capacidad para asumir otras filiales por todo el mundo. El mismo se inscribe como primer socio de la Archicofradía..

La Obra de los agonizantes de Otterburne recibe la aprobación canónica en diciembre de 1913 con el nombre de “Cofradía del Culto perpetuo a San José” y tiene por finalidad difundir el culto del Santo Patriarca y orar por los agonizantes, ofreciendo por ellos misas diarias y las oraciones de los miembros que se comprometen a hacerlo especialmente en el día o días que han elegido. Compromiso que se les recordará desde la sede de la Obra.

El 20 de mayo de 1.914 la “Cofradía del Culto perpetuo a San José”, que cuenta ya con 225.157 afiliados, se asocia a la Archicofradía romana de la muerte de San José. En los años sucesivos el P. Gary, que dirige la Obra, difunde por todo Canadá la devoción a San José a través de la revista “EL Promotor”, de modo que según el Anuario de 1929 en la Cofradía de “El Culto perpetuo a San José” hay inscritas 66.700 familias, 738 comunidades religiosas y 111 parroquias, además de 7.286 socios “perpetuos” o de compromiso diario.

El P. Clemente, que seguía muy de cerca todo lo viatoriano, percibía como una encomienda especial de la Providencia a la Congregación la difusión del culto a San José.

En el Diario de la Casa de Escoriaza (España) a donde acabábamos de llegar desde Zarauz, leemos que el Provincial de Rodez, que ha venido a conocerla, promete “de acuerdo con el Consejo local, inscribirla en la Cofradía del Culto Perpetuo de Canadá. La comunidad de Escoriaza se inscribe en la Cofradía canadiense y el 1 de mayo de 1934 inicia la celebración solemne de su compromiso anual.

Como los favores divinos abundan y San José debe tener parte en ellos, el P. Clemente piensa que hay que dar un paso más y fundar en España una Cofradía similar a la Otterburne y así se lo pide al Obispo de Vitoria, Monseñor, Carmelo Ballester, el cual accede.

“De conformidad con lo solicitado y haciendo uso de las facultades que se me conceden en el Código de Derecho Canónico (C.686 & 2º), erigimos en la capilla del convento de San Viator de Escoriaza la Asociación del Culto Perpetuo a San José, la cual se regirá por el Reglamento que en esta fecha hemos aprobado” – Vitoria, 10 de enero de 1945.

Carmelo, Obispo de Vitoria.

La Cofradía inicia su andadura solemne el 19 de marzo de 1945 en la capilla de nuestra casa de formación en Escoriaza, donde en adelante el Santo Patriarca tiene un altar propio para su hermosa efigie ante la que arden perpetuamente velas y luces que simbolizan el sentido de culto perpetuo que le tributarán los cofrades que eligen al inscribirse sus días propios para honrarle, generalmente vinculados a alguna fecha familiar especialmente entrañable.

LAS INTENCIONES GENERALES
DE LA ORACIÓN SON:

1.- Para las familias: LA PAZ,
2.- Para los jóvenes: ACIERTO EN LA ELECCIÓN DE ESTADO,
3.- Para los agonizantes: LA SALVACIÓN.

En 1.970 se celebran las Bodas de Plata de la Cofradía. En los años precedentes ha tenido lugar el Concilio y muchas ideas y devociones religiosas van a alinearse en otro orden. Las que inspiran el Culto Perpetuo no van a ser las más promocionadas. Pero las ideas avanzan lentamente y aún la mayoría de las familias españolas siguen su andadura tradicional y siguen inscribiéndose en la Cofradía a un ritmo de unas 500 al año.

Cada socio recibe puntualmente con ocho días de antelación el aviso de su día junto con algún folleto y sugerencias para honrar adecuadamente a San José y hacer de la fecha una jornada de oración familiar. Muchos contestan testificando haberlo hecho así, agradeciendo la oportunidad o enviando algún encargo de misas o limosna.

En marzo de 1.995 se celebraba el 50 aniversario del Culto Perpetuo a San José en España.